Columna
Espondilitis y dolor de columna
Dr. Cary H. Rothenberg, D.C., Quiropráctico. Cédula profesional 15265498.
La espondilitis anquilosante y otras condiciones inflamatorias de columna requieren criterio clínico cuidadoso. No todo dolor de espalda es mecánico. En evaluación se revisan síntomas, exploración y estudios para orientar un plan conservador o derivar cuando hace falta.
Última actualización: 4 de octubre de 2026.
¿Cuándo sospechar más que dolor mecánico?
- Rigidez matutina prolongada que mejora con movimiento.
- Dolor que mejora con ejercicio y empeora con reposo prolongado.
- Antecedente familiar de enfermedad inflamatoria.
- Síntomas sistémicos que acompañan el dolor de espalda.
Si hay fiebre, pérdida de peso inexplicada o debilidad progresiva, conviene valoración médica urgente antes de agendar.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la espondilitis anquilosante?
Es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta sobre todo la columna y las articulaciones sacroilíacas. Puede causar dolor y rigidez y, con los años, limitar la movilidad de la espalda. Su diagnóstico y tratamiento de base los lleva un reumatólogo.
¿Cuáles son los primeros síntomas de la espondilitis anquilosante?
Suele empezar antes de los 45 años con dolor lumbar o en los glúteos que dura meses, rigidez por la mañana que mejora con el movimiento y empeora con el reposo, y a veces cansancio. Si te identificas con este patrón, consulta con un reumatólogo.
¿Cómo se maneja la espondilitis?
El tratamiento lo indica el reumatólogo y suele incluir medicamentos antiinflamatorios o biológicos. El ejercicio regular y la fisioterapia son parte importante para mantener la movilidad y la postura. Cualquier técnica manual se adapta con cuidado al estado de la columna.
¿Quieres saber qué tienes?
En la evaluación revisamos tu caso y te explicamos tus opciones. El plan se arma en consulta.