Columna
NSSD en hernias discales: cómo es el tratamiento
Dr. Cary H. Rothenberg, D.C., Quiropráctico. Cédula profesional 15265498.
NSSD (Non-Surgical Spinal Decompression) es una forma de tracción mecánica controlada que se usa en algunos casos de hernia discal lumbar o cervical. Es una opción conservadora, no un sustituto de una indicación quirúrgica. En evaluación se revisan síntomas, exploración y estudios si los traes, y ahí se define si conviene y cómo se integra al plan.
Última actualización: 4 de octubre de 2026.
¿Qué es el NSSD, en pocas palabras?
NSSD son las siglas en inglés de Non-Surgical Spinal Decompression, es decir, descompresión espinal no quirúrgica. Es una forma de tracción mecánica: un equipo aplica una fuerza de estiramiento controlada sobre la columna lumbar o cervical, con el paciente acostado y bien sujeto.
Vivir con una hernia discal afecta más que la espalda: cuesta sentarse, dormir o trabajar, y el dolor puede bajar por la pierna o hacia el brazo. Es común preguntar por opciones conservadoras; cuál conviene, si alguna, depende de la evaluación. El NSSD es una de las que pueden considerarse.
¿Cómo funciona en una hernia discal?
En una hernia, parte del material interno del disco se desplaza y puede irritar o comprimir una raíz nerviosa cercana. La idea de la descompresión es separar ligeramente las vértebras para disminuir la carga sobre el disco y las estructuras vecinas mientras dura la tracción.
Durante la sesión:
- El equipo alterna fases de estiramiento y relajación, en ciclos programados.
- La fuerza, el ángulo y la duración se ajustan a la zona tratada y a la tolerancia de cada persona.
- Suele sentirse como un estiramiento; si aparece dolor, se ajusta o se suspende. Algunas personas notan molestia o rigidez leve después de las primeras sesiones.
- Suele combinarse con otras medidas del plan, como ejercicio terapéutico, fisioterapia e indicaciones de postura.
Conviene ser claros sobre la evidencia: los estudios sobre tracción y descompresión son limitados y de calidad variable, y no muestran una ventaja clara frente a otros manejos conservadores. Puede ayudar a algunas personas con dolor de origen discal, sobre todo dentro de un plan con ejercicio y seguimiento, pero no está demostrado que "rehidrate" el disco ni que reduzca de forma predecible la hernia. Además, muchas hernias mejoran con el tiempo por su evolución natural.
¿En qué casos se considera?
Puede valorarse en personas con:
- Hernia o protrusión discal lumbar o cervical confirmada por exploración y, cuando aplica, por estudios de imagen.
- Dolor que se irradia a glúteo, pierna o brazo, sin datos de alarma neurológica.
- Rigidez o limitación de movimiento asociada al problema discal.
- Casos en los que la cirugía no está indicada como primer paso y se busca un manejo conservador.
En general no se recomienda, o requiere valoración adicional, si hay:
- Fractura vertebral, osteoporosis importante, tumor o infección en la columna.
- Cirugía de columna reciente o implantes como tornillos o placas.
- Embarazo.
Si hay debilidad que avanza, pérdida de control de vejiga o intestino, o adormecimiento en la zona genital, acude a urgencias: no es un caso para terapia de consultorio.
¿Qué esperar de un plan con NSSD?
No es un tratamiento de una sola sesión. El número de visitas depende del tipo y la localización de la hernia, del tiempo de evolución, de la edad y de cómo responde cada persona; se define en consulta y se revisa durante el seguimiento.
Algunas personas notan, de forma gradual:
- Menos dolor irradiado o menos intensidad del dolor local.
- Mejor tolerancia a estar sentado o de pie.
- Más movilidad y menos rigidez.
La respuesta no es igual para todos. Si los síntomas no mejoran o empeoran, el plan se replantea y, cuando hace falta, se orienta a valoración con otro especialista, como medicina física, ortopedia o neurocirugía.
¿Cuándo consultar?
- Dolor lumbar o cervical que limita trabajo, sueño o actividades cotidianas.
- Dolor, hormigueo o entumecimiento que baja por pierna o brazo.
- Te mencionaron la descompresión y quieres saber si aplica a tu caso.
- Estudios de imagen recientes que quieras revisar en consulta.
No agendes aquí si hay pérdida de control de esfínteres, entumecimiento en zona genital o anal, debilidad que avanza en las piernas, o dolor después de un golpe fuerte. Eso es urgencias.
Si tienes dudas sobre si el NSSD es una opción para ti, la evaluación de columna es el punto de partida: ahí se revisan historial, exploración y estudios antes de proponer cualquier terapia.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa NSSD?
Son las siglas en inglés de Non-Surgical Spinal Decompression: descompresión espinal no quirúrgica. Es una forma de tracción mecánica controlada sobre la columna lumbar o cervical.
¿El NSSD sirve para todas las hernias discales?
No. Se considera caso por caso después de una evaluación. Hay situaciones en las que no se recomienda, como fracturas, infecciones, tumores, embarazo o cirugía de columna reciente.
¿Cuántas sesiones se necesitan?
Depende del tipo de hernia, del tiempo de evolución y de la respuesta de cada persona. El número de visitas se define en consulta y se revisa durante el seguimiento.
¿La descompresión duele?
Durante la sesión suele sentirse como un estiramiento; la fuerza se ajusta a cada persona y, si aparece dolor, se modifica o se detiene. Algunas personas notan molestia o rigidez leve después de las primeras sesiones; coméntalo en el seguimiento.
¿El NSSD reemplaza la cirugía?
No. Es una opción conservadora para casos en los que la cirugía no está indicada como primer paso. Si hay datos de alarma o una indicación quirúrgica, se orienta a valoración con el especialista correspondiente.
¿Quieres saber qué tienes?
En la evaluación revisamos tu caso y te explicamos tus opciones. El plan se arma en consulta.